Cuando una finca incluya en el servicio contrado una wedding planner, preguntar cuales serán sus funciones realmente.

La finca me incluye una Wedding Planner

Hace poco asistí a una boda como invitada. Quizás sea defecto profesional y juro que me prometí a mí misma […]

Hace poco asistí a una boda como invitada. Quizás sea defecto profesional y juro que me prometí a mí misma que iría a disfrutar de la boda de dos personas a las que quiero muchísimo e intentaría disfrutarla y «no mirar todo con lupa».

Hay bodas de todo tipo de estilos y presupuestos, y entiendo que cada pareja se tiene que adaptar a sus posibilidades o limitaciones. Pero todas las parejas se merecen que su gran día sea memorable y, sobre todo, saber exactamente qué están contratando.

Dicen que la curiosidad mató al gato. ¡Pobrecito el gato, porque ese gato soy yo! A curiosa no me gana nadie y, aunque ya conocía el espacio, quise indagar un poquito más.

No voy a decir si el espacio era más o menos impresionante, pero lo que sí me llamó la atención fue que en su propia publicidad anunciaban los servicios de una Wedding Planner y que, durante la boda, yo no vi a nadie ejerciendo esas funciones.

Mi incredulidad comenzó al llegar al espacio y ver que no había nadie recibiendo ni indicando a los invitados dónde debíamos dirigirnos. Instantes después, el hermano del novio se dirigió a mí personalmente indicándome que deberíamos movilizar a los invitados hacia el lugar de la ceremonia. Podéis imaginar mi cara de alucine en ese momento.

Una vez llegamos al espacio donde se iba a realizar la ceremonia, se encontraba allí la encargada de oficiarla, que nos ofreció agua fresca y nos indicó coger los pétalos que se lanzarían a la pareja a la salida.

Cuando empezó la ceremonia, aquella misma señorita también era la encargada de sonorizarla. ¡Aquello no me lo podía creer! Pero la cosa no acaba ahí.

Finalizada la ceremonia, de nuevo había que trasladar a los invitados a la zona donde se desarrollaría el cóctel. Llegamos allí y nos encontramos el recinto cerrado, por lo que tuvimos que esperar más de 15 minutos a que nos dieran acceso, bajo el sol de un domingo de agosto a las 13:30 horas.

¿Quién estaba detrás del timing y cuidando las transiciones? Yo, como invitada, no vi a nadie.

Y cuando creía que ya no podía haber nada más, vi cómo el pobre DJ tuvo que salir del salón para avisar a la pareja de que, en cuanto sonara la música, podían hacer su entrada triunfal.

Y ahí volví a hacerme la misma pregunta: ¿dónde estaba la Wedding Planner que el espacio anunciaba entre sus servicios?

Contratar una Wedding Planner quizás no sea algo para todas las parejas. Pero si sois de las que decidís organizar vuestra boda solas porque la finca o el espacio incluye una Wedding Planner, aseguraos de preguntar qué significa exactamente ese servicio.

Preguntad quién será esa persona, si estará presente durante toda la boda, si coordinará únicamente los servicios propios del espacio o también al resto de proveedores, quién controlará los tiempos y quién se encargará de guiar cada momento del día.

Porque «Wedding Planner incluida» puede sonar muy bien.

Pero antes de dar por hecho lo que significa, preguntad qué incluye realmente. el servicio que pensabais.

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